El Legado de San Camilo

legado_01La Iglesia, al proclamar a San Camilo Protector de los enfermos y de los Hospitales (León XIII, 1886) y de los que trabajan en el sector salud (Pío XI, 1930) quiso indicar a los cristianos un camino y un modelo para vivir en la fe el momento difícil de la enfermedad y para poner en práctica con espíritu siempre nuevo el perenne mandato evangélico: “curen a los enfermos” (Lc 10, 9).
El Papa Benedicto XIV, al proclamarlo santo en 1746, reconoció públicamente en San Camilo “el fundador de una nueva escuela de caridad”.
En el siglo XVI, la situación de los Hospitales dejaba mucho que desear: el servicio no era adecuado, con muchas fallas y poco cariño; los enfermos carecían de lo necesario y sufrían marginación y descuido en lo corporal y en lo espiritual.
San Camilo se sintió inspirado a realizar una reforma que lo comprometió personalmente y “contagió” favorablemente a la sociedad de su tiempo. Así se constituye en “un reformador de la asistencia hospitalaria” en todo sentido, capaz de indicar a los cristianos de hoy los principios básicos y las líneas de acción para realizar en nuestra sociedad una “reforma hospitalaria y asistencial” que responda a las fundamentales exigencias del evangelio.

  • Reforma del concepto de enfermo.
    En tiempos de San Camilo, el Hospital era el último refugio de gente pobre y desesperada. Las personas adineradas gozaban de la asistencia de médicos particulares en sus propias casas; al hospital acudían pobres de todo género, desamparados, vagabundos, hombres hambrientos y esqueléticos, muchos contagiosos rechazados por la sociedad. Quedaban ignorados y marginados en medio de una sociedad renacentista. Camilo en ese contexto los busca, los atiende, los hace “primeros” en todo sentido.
    La cultura humanista ensalzaba al hombre idealizado, al hombre excepcional, genial, artista, creador, conquistador, guerrero, etc. El pobre sin prestigio ni poder y además enfermo y débil, no cuenta, no es valorado.
    Camilo descubre que los enfermos pobres son hijos de Dios. Los llama “hermanos míos”, con una conmoción humana y “empatía” tan honda que supera todas las teorías sobre el concepto de hombre que solemos usar. Para él el enfermo es un hombre concreto, es el mismo Cristo pobre, que carece del bien de la salud integral. Dice Camilo: “el enfermo es la persona misma de Cristo; es pupila y corazón de Dios; es mi Señor y mi amo”.
  • Reforma del servicio al enfermo. Camilo se consagra a “todo” el hombre que sufre, al hombre integral. No sólo a su enfermedad. El enfermo lleva consigo su ropa sucia y pobre, pero también su espíritu libre e inmortal. Por lo que se dedica a atender las necesidades del cuerpo y las del espíritu. Para esto, dio reglas concretas para que sus compañeros respondieran a todas las necesidades personales del enfermo.
  • Reforma del personal de servicio. Camilo encontró hombres honestos y piadosos que se sumaron a su iniciativa. Iban al Hospital para dar de comer a los enfermos según el horario. Comenzó a realizar la inspiración que había sentido, en las vísperas de la fiesta de la asunción de 1582, reunir a hombres buenos y generosos que se dedicaran a los enfermos no por sueldo, sino por amor de Dios. Actuando en primera persona dio a comprender a los demás lo que debía ser cambiado.
  • Reforma fuera del Hospital – Voluntariado. Quiso también extender la asistencia a los enfermos fuera del hospital. Persiguió dos objetivos: el cuidado de los enfermos y la formación de aquellos que le sirven. Él empezaba a enseñarles con el ejemplo de servicio al enfermo.

San Camilo proyectó y realizó una reforma que tenía el objetivo de recuperar la verdadera dignidad del hombre, la asistencia total e integral del enfermo, la preparación del personal hospitalario, la colaboración voluntaria de los laicos y de toda la Iglesia.

Inspiraciones Bíblicas:

Mt 25, 31- 46: el juicio final. Este es un texto inspirador del Instituto que Camilo fundó. Era fuente de espiritualidad y motor para la acción. Así, señala la Constitución de los Religiosos Camilos: “De este modo, se hace patente en nosotros aquella fe que en San Camilo se traducía en caridad, por la cual vemos al Señor en los enfermos. En esta presencia de Cristo en los enfermos y en quien los sirve en su nombre, nosotros encontramos la fuente de nuestra espiritualidad” (C 13). El Señor unió el amor al prójimo con el primer mandamiento, enriqueciéndolo con una nueva motivación al identificarse él mismo con los hermanos como objeto del amor: “cada vez que lo hicieron con un hermano mío de esos más humildes, conmigo lo hicieron” (Mt 25, 40).

Lc 10, 25- 37: el buen samaritano. Después de su conversión, Camilo emprende el nuevo camino del amor. En ese camino de amor a Dios, encuentra a hombre enfermo y necesitado. Descubre en él al mismo Señor Jesucristo, vivo y real; a él dedica toda su vida a servirle con amor.
Hoy, cuatro siglos después, las inspiraciones de San Camilo siguen dando muchos frutos en el mundo de la salud, actualizando el mensaje evangélico de curar a los enfermos. Los seguidores de San Camilo están en los cinco continentes y con su ejemplo, promueven la humanización de la salud, sirviendo a los enfermos como al mismo Señor Jesucristo.

La Gran Familia de San Camilo Hoy

legado_02(Religiosos, Religiosas y Asociaciones laicas)
tiene presencia en los cinco continentes…..
http://camilos.es/donde-estamos.html

  • Europa: Albania, Alemania, Armenia, Austria, Eslovaquia, España, Francia, Georgia, Holanda, Hungría, Inglaterra, Irlanda, Polonia, Serbia, Ucrania.
  • Asia: Filipinas, India, Laos, Sri Lanka, Taiwán, Thailandia, Vietnam.
  • África: Benin, Burkina Faso, Costa de Marfil, Kenya, Madagascar, Tanzania, Togo, Uganda.
  • América: Argentina, Bolivia, Brasil, Canadá, Colombia, Chile, Ecuador, Estados Unidos, Haití, México, Perú, Uruguay.
  • Oceanía: Australia.

La Gran Familia de San Camilo crece…..

http://camilos.es/conocenos/historia/difusion-del-carisma.html
A la expansión geográfica, podemos añadir el nacimiento de otros muchos institutos inspirados en el carisma de Camilo de Lellis: las Ministras de los Enfermos, las Hijas de San Camilo, el instituto secular Misioneras de los Enfermos Cristo Esperanza, las Siervas Misioneras Camilianas, las Siervas de la EncarnaciónKamillianische Schwestern, la Familia Camiliana Laica,… Todas estas instituciones están ligadas entre sí mediante el ideal de san Camilo e íntimamente unidas a la Orden fundada por San Camilo.

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